viernes, 11 de noviembre de 2011

Film No. 3 - El árbol de la vida

El árbol de la vida resultó no ser una película sencilla de digerir, por esa misma razón advierto que esta entrada va a tener mucho de subjetiva en el sentido de que la interpretación puede no tener que ver con la intención primera de Malick, aunque en gran medida de eso se trata también el cine, de la reconfiguración de nuevos significados a través del ojo (mente) de quién mira. Por ese lado no estoy de acuerdo entonces con las afirmaciones que he leído en algunos sitios de que la película no considera al espectador sino que solamente es un acto creativo libre, que Malick mostró lo que quería mostrar sin pensar en quien miraba.

El hilo conductor de El árbol de la vida está construido sobre una base aparentemente simple: la familia, los lazos, el crecer. Sin embargo ¿qué historia es verdaderamente simple, incluso dentro de la cotidianeidad? Ninguna; la nuestra, por ejemplo, también está circunscrita ante la idea de un árbol de la vida. Cualquier desarrollo existencial tiene la capacidad de convertirse en metáfora, de explicarse a través de una imagen universal. Crecer, sentir, aprehender las cosas del entorno, querer a los padres, confiar en el hermano; todo esto se vuelve posibilidad de analogía con el big bang, con las estrellas, células y organismos que en sus colores, formas y movimientos, en su concepción y desarrollo no dejan de remitirnos a nuestra vida, a nuestro desenvolvimiento, a lo que bulle cuando ocurre el nacimiento de cada uno.

Es esa una posible explicación de las metáforas visuales que componen y forman todas estas imágenes cósmicas, que llegan hasta esos dinosaurios que si bien a muchos les parecen una tomada de pelo (de hecho es aquí cuando muchos salen de la sala y es comprensible hasta cierto punto) siguen siendo un paso consustancial, una muestra de los poderes de la creación y la evolución natural, siguen siendo metáfora, esta vez de actos inherentes a la naturaleza humana. Esa escena en particular del depredador que deshecha a la presa que encuentra indefensa y moribunda a orillas del río puede ser entendida como un acto compasivo, pero también como un natural instinto de supervivencia (el depredador no se lo come porque nota/sabe que la presa está enferma) o como un reconocimiento del otro en un acto que forma parte de la condición salvaje y animal que de cualquier forma también se traduce en el ser humano.

Por otro lado, tenemos la playa; los recuerdos, la pérdida, el mismo paso del tiempo desde una perspectiva nostálgica y aunque la escena puede resultar innecesariamente larga, es en el espacio de la playa lo que funciona como contraposición al entorno donde Jack adulto (Sean Penn) se mueve en su día a día, en su rutina: edificios monstruosos, estructuras de acero verticales y frías que no tienen nada que ver con las sorpresas aleatorias de la naturaleza. La playa entonces es el lugar donde empieza y termina la línea del tiempo, un epílogo.

Fuera de todo esto, las actuaciones son muy sólidas. Brad Pitt sigue demostrando que no se le puede poner –o más bien que no es necesario- la etiqueta de “comercial” a su trabajo como actor. Jessi Chastain es un agradable descubrimiento interpretando a una madre que en incontables ocasiones es también la niña que era al principio. Pero es Hunter McCracken en su papel como niño Jack quien me parece lo más resaltable de la película en cuestión actoral pues logra transmitir en pantalla las tribulaciones de la infancia; la relación infantil con los hermanos y el sentimiento de complicidad y compenetración, la confusión ante la relación amor-odio con la figura paterna y también la curiosidad por develar secretos maternos. La reflexión natural ante los sucesos de la vida, vista primero a través de los ojos del niño y luego como una regresión del adulto.

Finalmente es obvio resaltar el trabajo de Emmanuel Lubezki, que no fue gratuitamente floreado en Cannes, su trabajo de verdad es impecable, mucha de la belleza poética de la narrativa se afianza debido a su labor.

Las preguntas se mantienen abiertas, las inevitables como ¿quién está a cargo de la creación? ¿quién plantó este árbol de la vida? Y en su correspondiente caso, ante la muerte ¿se puede confiar de verdad en que nuestros seres queridos perdidos llegan seguros a su lado?. La película resultó muy polémica, pero es la multiplicidad de opiniones lo que hace interesante el debate =p así que ¡comenten, carambas!.

jueves, 17 de marzo de 2011

Entrega especial: Together

A principios del mes pasado estuve como voluntaria en la primera entrega del FICC. Por buena suerte del destino me pusieron en la sección de Invitados Especiales y uno de ellos fue Elena Gil, productora de la película Together, película del director ruso Pavel Kostomarov.

Tuve la oportunidad de ver Together y la verdad es que tenía mucho tiempo que no me topaba con una estética tan pulida. En el Q & A, Eliena mencionaba la formación de Kostomarov en cuanto a la cámara, lo que se nota en la forma de manejar las formas, las texturas y los colores. Actualmente, en una clase, veíamos fotos de Paul Strand, que me remitieron mucho a Together debido a que provoca un desenvolvimiento que empieza en el sentido de la vista para luego provocar sensaciones en el resto mediante las luces y las texturas que se pueden casi tocar.

La película habla sobre una pareja que dedica su vida al arte pero alejada de las esferas tradicionales de este, anulando el mainstream para convertir su casa en una galería personal e íntima. Mientras el mundo afuera sigue su curso enmedio de una paulatina destrucción, ellos hacen una deconstrucción de sus vidas, su arte y su relación mediante una vinculación recurrente con la memoria, la fotografía y objetos fabricados por ellos mismos que nos remiten no sólamente a un trabajo artístico per se, sino a ciclos de la vida, en figuras casi totémica.

Como espectador, por momentos, estás viendo una película de corte documental, con personas reales que te ceden el derecho de ver sus vidas, pero la película también tiene la facultad de, súbitamente, hacerte sentir casi como un intruso, sobretodo en el bloque final, cuando se nos despliega un recorrido fotográfico mientras de fondo se escuchan las voces de Lyudmila y Vladimir, la pareja protagonista en un diálogo que nos da la impresión que sólo puede ser posible entre una pareja como esa, que ha pasado tantos momentos de sus vidas juntos. Pero no quiero hacer más spoilers, en caso de que pudieran conseguirla y verla, vale mucho la pena, sobretodo visualmente, sin duda.

Me pareció una historia muy honesta, así como lo son sus protagonistas. De las películas que pude llegar a ver, ésta fue mi favorita. Es una lástima la poca oportunidad que tenemos de ver estas cosas en el cine más seguido (sin contar la cineteca nacional).

En la misma línea del FICC, como tributo a uno de mis compañeros voluntarios que me pidió que revelara la verdad (sí, Joss, te miro a tí) quiero hacer constar que las comidas que nos daban a los voluntarios nos hicieron subir de peso por tanto sandwich y torta y que además había una mafia en el manejo de los lunchs...¡una mafia!.

De cualquier forma fue una excelente semana y la gente con la que convivimos era genial, tanto directores como productores y los voluntarios del área de invitados especiales. No sé si vaya a volver el año que entra (NOT), probablemente sólo si me prometen traerme de vuelta a Delfina Castagnino, Elena Hill, Mati Metsjõe y Tarik Saleh porque fueron ellos los que hicieron que todo valiera mucho la pena. Sí, que cursi puedo llegar a ser, no me juzguen.

viernes, 18 de febrero de 2011

Film No.2 - Fish Tank


Fish Tank
Andrea Arnold
2009

Mientras todo el mundo sigue clavadísimo con Black Swan, yo decidí hacerle espacio a una obra del cine británico que es del 2009 pero que se estrenó en México apenas hace poco. Hablo de Fish Tank, que por cierto pasó un poquitín desapercibida a pesar de que fue bien recibida por la crítica en general. Fish Tank parece una producción que ya vista en pantalla parece haber sido de hechura sencilla y me parece un logro poder contar una historia tan compleja, en el sentido de las relaciones y los sentimientos involucrados, con tanta naturalidad.

La película se centra en Mia, una adolescente con un carácter muy fuerte, definido por la presencia de una madre que ansía ser forever young. La narrativa se apoya en ciertos elementos que hacen alegoría a los deseos de Mia de ser libre (la aparición y mención de ciertos animales, la arquitectura, los pasos de baile…), parece que se vale por sí misma pero en realidad está atrapada en su suburbio, de hecho, alguien me ganó en hacer la analogía entre el título de la película y el contenido, Mia atrapada en ese lugar, tal como un pez está atrapado en un tanque.

Sin intención de hacer muchos spoilers pero teniendo que recurrir un poco a ello para poder explicar algunas cosillas; la aparición del nuevo novio de su madre, Connor, interpretado por Michael Fassbender* provoca un giro inesperado cuando entabla con Mia una relación particular y la vuelve un tanto más vulnerable de lo que ya era de por sí, un tipo de vulnerabilidad que la actriz (Katie Jarvis) sabe interpretar perfectamente mediante gestos y miradas, Jarvis expresa bien los puentes entre la dureza y la flaqueza que le provoca Connor, los rompimientos y los desajustes en su vida, resultado de mucho tiempo de vivir atrapada en un tanque.

Otro punto a destacar de la película es la manera en que está trabajada la fotografía mostrando una estética realista, casi descuidada, pero que se relaciona directamente con el tratamiento del espacio y con la situación emocional de los personajes. Los espacios que rodean a Mia poco tienen que ver con el espacio donde posteriormente vemos que vive Connor, por ejemplo, el paisaje actúa casi como narrador en cierto sentido.

Muy poética la escena final, sin intención de arruinarles nada si no la han visto: un globo alejándose por el viento de los departamentos chiquitos y cercados en donde vive Mia, una metáfora un tanto obvia pero que funciona.

Por último quiero destacar la música, California Dreamin’ covereada por Bobby Womack ¡barbaridad!

¿La vieron? Si no la alcanzaron a ver en el cine (la verdad no sé si aún esté en cartelera) la pueden ver online y la encontrarán en idioma original o en español. ¡NO HAY EXCUSA! Si la vieron, ¿les latió?.

*El tipo de hombre que puede hacer que un hombre íntegro tiemble si tan sólo mirara a su novia.

miércoles, 26 de enero de 2011

Film No. 1 - Somewhere.


Somewhere
Sofia Coppola
2010

Estuve mucho tiempo indecisa sobre que película sería la número1 del blog, teniendo como opciones Somewhere, You will meet a tall dark stranger y Fish Tank. Hoy fui al cine a ver la primera y me dio el empujón definitivo para elegirla.

He escuchado muchas opiniones encontradas sobre la película, a algunos no les ha gustado mucho a comparación de otras películas de Coppola, otros la consideran en el mismo nivel y otros la prefieren encima de otras. Hace poco se ganó el León de Oro del Festival de Cine de Venecia. En lo personal me gustó bastante, aunque creo que no le gana a The virgin suicides.

La película cuenta la historia de Johnny Marco, interpretado por Stephen Dorff, (que no es un rostro recurrente en el mainstream del cine pero que si muestra una actuación bastante sólida) un actor de Hollywood con una vida llena de excesos y mujeres bailando en el tubo. Johnny Marco pasa unos días con su hija Cleo, interpretada por Elle Fanning (me gustó más su actuación que cualquiera de las de su hermana Dakota, es como más creíble) y es a su lado cuando se da cuenta de lo vacía que está su vida realmente, a pesar de todo lo que puede conseguir por ser quien es.

Más que resaltar la obvia referencia a la vida tan presuntuosa y medio falsa de los que están involucrados en la industria del cine de Hollywood, así como los constantes desajustes al estar saltando de un lugar al otro, viviendo la vida en hoteles, me parece importante hablar del estilo de Sofia. Creo que la narrativa no se diferencia mucho a Lost in translation, además, mantiene las constantes referencias a la cultura pop en cuando a guión y música, como ha hecho a lo largo de todas sus películas, siempre había agradecido ese toque en las películas de Coppola pero siempre fue un agradecimiento subjetivo por lo mucho que me gustan sus bandas sonoras, sin embargo en este trabajo creo que se nota mucho su madurez e incluso la manera en que utiliza la música es más concisa, más precisa.

También me pareció remarcable el hecho de que su narrativa fuese tan lenta al principio de la película, la primera escena inmediatamente nos hace referencia a ese círculo vicioso en el que Johnny Marco está atrapado en un principio y a partir de ahí es notable que las escenas, lentas y hasta un poco tediosas pueden tener la intención de hacer al espectador sentir ese mismo tedio, por eso los cuadros son fijos, las situaciones se repiten. Las cosas se vuelven un poco diferentes cuando Cleo aparece en escena, es a través de ella que él se da cuenta de las cosas que están "descompuestas" en su vida, pero lo bueno de Somewhere es que no recurre a diálogos cursis, ni a escenas demasiado elaboradas, todo me parece muy natural, las situaciones, las dinámicas que se fortalece por las actuaciones: las miradas, los gestos.

En conclusión: me gustó mucho Somewhere y me gustó mucho Elle Fanning y creo que si la dirección de Sofia Coppola pareció descuidada no se debe a que en efecto, no pusiera atención a su propia obra sino que simplemente la dejó ser de forma franca, sin recargar a la película pues no era necesario, creo que tiene los ingredientes precisos, lástima del título que le pusieron en español, enserio ¿qué diablos les pasa?.

Hablando de ingredientes, por favor…chequen el desayuno que prepara Cleo en una de las escenas…¡que me haga de desayunar a mí! u_u

¿Ustedes ya la vieron? ¿Les gustó? En la próxima entrada me dedicaré a Fish Tank.